Cómo cuidar tus joyas
Tus diamantes
Los diamantes de laboratorio son químicamente idénticos a los naturales; misma dureza, misma resistencia. Lo que los opaca con el tiempo no es el desgaste sino la acumulación de aceites naturales de la piel, cremas y jabones. Una limpieza ocasional es todo lo que necesitan.
Para limpiarlos en casa:
Mezcla unas gotas de jabón neutro con agua tibia, sumerge la joya 10–15 minutos y usa un cepillo de dientes suave (cerdas blandas) para limpiar alrededor de la montura y debajo de la piedra. Enjuaga bien con agua limpia y seca con un paño suave sin pelusa. Notarás la diferencia de inmediato.
Tu oro 14k
El oro 14k es una aleación diseñada precisamente para durar — más resistente al rayado que el 18k o el 24k puro. Aun así, hay hábitos simples que alargan mucho su vida:
- Quítate las joyas antes de nadar en alberca o mar. El cloro y la sal pueden alterar el acabado con el tiempo.
- Ponlas al último cuando te arrегles — perfume, cremas y fijadores van primero, las joyas van al final.
- Guárdalas por separado, idealmente en una bolsita de tela o en compartimentos individuales, para evitar que se rayen entre sí.
- Evita dormir con ellas puesta si son piezas delicadas — especialmente anillos con pavé o monturas altas.
Limpieza general
El mismo método sirve para el oro: agua tibia + jabón neutro + cepillo suave + secado con paño. Sin ultrasonido en casa si tu pieza tiene pavé o piedras pequeñas engastadas — la vibración puede aflojar los engastes con el tiempo.